Fundación (Isaac Asimov) (III)

Libros

RESEÑA DE LA TRILOGÍA ORIGINAL

Sería imposible contar de qué van las novelas sin reventar la trama o algunos puntos de la misma, por lo que voy a hacer simplemente un breve esbozo de lo que es la obra completa y la serie original. Pero os recuerdo que es necesario leer los libros para poder comprender la grandeza de la obra, desde sus pequeños detalles y sus tramas policíacas perfectamente urdidas y resueltas hasta el maravilloso desarrollo del plan que supone toda la saga.

La obra completa abarca miles de años en la historia humana y se desarrolla por toda la galaxia. Comienza con los primeros pasos en el desarrollo de la inteligencia artificial y los robots, pasa por la lucha por los derechos de estos robots para, después de dar muchas vueltas, contar la historia del establecimiento y caída del Imperio Galáctico (inspirado según reconoció Asimov en La Caída Del Imperio Romano), y, posteriormente, la de la Fundación y su guía invisible en el destino último del ser humano. Una característica propia de Isaac Asimov, es que durante este periplo no encontraremos civilizaciones alienígenas y solo el ser humano habitará la galaxia (si bien en el cuento corto Callejón sin salida, se menciona una especie alienígena que acaba refugiándose en las Nubes de Magallanes).

Centrándonos en la serie original, nos situamos cronológicamente en el inicio de la caída del Imperio Galáctico. Uno de los protagonistas de Fundación (la novela) es un brillante matemático llamado Hari Seldon, el cual prevé 30.000 años de barbarie tras la caída del Imperio Galáctico antes de la instauración de un nuevo Imperio. Para paliar el sufrimiento de la humanidad y reducir ese tiempo de caos en la galaxia a “sólo” 1.000 años, crea la ciencia de la Psicohistoria. La psicohistoria pretende deducir estadísticamente el comportamiento del ser humano como grupo, dado que de forma individual sería imposible por las infinitas variables, y así prever el futuro de la humanidad. Ayudado por la psicohistoria, Hari Seldon dispone que se cree una Enciclopedia Galáctica en el planeta Terminus con el fin de aglutinar todo el conocimiento humano, de forma que a la caída del Imperio y, con la consecuente pérdida de comunicación en la galaxia y los siglos de barbarie, no se pierda lo que ha costado decenas de miles de años de investigación. La responsable de esta enciclopedia será una organización llamada “La Fundación”, que descubrirá que su propósito no es solo preservar el conocimiento, sino dosificarlo según el plan original para reconducir a la humanidad hacia ese periodo de barbarie reducido.

Además, antes de morir, Hari Seldon deja todo preparado para que en las crisis futuras, previstas por su ciencia psicohistórica, su imagen digitalizada aparezca en Terminus y ayude a las generaciones venideras a salir de las situaciones que irán surgiendo.

El primero de los relatos que componen este libro, Los psicohistoriadores, presenta el escenario y la ciencia psicohistórica. Los cuatro siguientes se centran cada uno en una de esas “Crisis Seldon” que La Fundación deberá resolver antes de que la historia pueda volver a encauzarse.

Estas crisis surgirán en primer lugar por la presión de las provincias próximas a Terminus, que tratarán de hacerse con su control. Esto se resolverá en el segundo relato: Los enciclopedistas.

Posteriormente, se abrirá un escenario en el cual La Fundación ha convertido la ciencia en religión, de tal forma que, con el control del sacerdocio, controlan el acceso a la tecnología siendo ellos los únicos en conocerla. Sin embargo, el hallazgo, por parte de uno de los reinos, de una nave abandonada y no operativa del Imperio, con una tecnología bélica superior a todo lo que existe en ese momento, supone una amenaza para el status quo de la región. La Fundación se enfrenta a la decisión de reparar la nave para el reino que la ha encontrado y desestabilizar el equilibrio de poder de la zona por la superioridad militar que otorgaría, o bien no repararla, dando una excusa al Principe regente que se lo ha pedido para atacar abiertamente a la Fundación. El tercer relato, Los alcaldes, no acabará hasta que sea resuelta esta crisis.

En cuarto lugar, Los comerciantes, comienza con el rescate de un agente de la Fundación que está retenido a la espera de su ejecución en un planeta que desprecia la tecnología y recela de la Fundación, por lo que ha sido imposible integrarlo en los reinos dominados por la misma. De la habilidad del agente enviado al rescate dependerá, no solo la vida del condenado a muerte, sino la futura relación de ese reino con la Fundación.

Y para terminar el libro y la cuarta “crisis Seldon”, encontramos el relato Los príncipes comerciantes. En este, la Fundación envía a un comerciante a investigar un planeta cerca del cual han desaparecido varias naves de la Fundación. El comercio es una fuente de poder muy importante para la Fundación, al igual que la religión, y en esta novela ambos estilos habrán de enfrentarse para que, al final, solo uno prevalezca.

En cada una de estas crisis habrá aparecido la imagen de Hari Seldon, demostrando que su psicohistoria funciona, ya que ha previsto con exactitud la naturaleza de los problemas con los que se encuentra la Fundación en cada momento.

En la segunda novela, Fundación e Imperio, la Fundación se enfrenta a dos nuevos peligros. En primer lugar a los restos del antiguo Imperio Galáctico, liderados por un general dispuesto a acabar con la Fundación. En segundo lugar, y siendo uno de los momentos cumbres de la obra en su conjunto, aparece un mutante en escena, conocido como El Mulo, que tiene la habilidad de manipular las mentes de los demás para influir en los comportamientos. Este hecho siembra el caos en la Fundación, ya que cada una de las anteriores crisis habían sido previstas por la psicohistoria, pero en este caso la ciencia no ha previsto nada, dado que se basa en el comportamiento de millones de individuos y aquí se trata de uno solo, una anomalía, que ha desviado el curso normal de la historia. Será misión de los agentes de la Fundación que todo vuelva a su cauce o no.

En Segunda Fundación (tercer libro de la trilogía original), descubrimos que la legendaria Segunda Fundación es real y que cuando Hari Seldon instauro la Fundación también creó una Segunda Fundación de forma secreta. El desarrollo de la novela nos llevará a descubrir la situación y la función de la Segunda Fundación tras una investigación apasionante.

A partir de aquí, no me cabe duda de que estarás tan enganchado a las novelas que te leerás todas las restantes. Solo espero que entre noche y noche de lectura, encuentres tiempo para seguir este blog y que podamos seguir contándote cosas interesantes.

Despido estos posts con uno de los legados del maestro Isaac Asimov, que es de vital importancia en esta obra, y que no es otro que “Las tres leyes de la robótica”. Según el genial autor, estas leyes deberían estar grabadas en la programación más profunda de todo robot de forma inalterable para garantizar su seguridad y la del ser humano.

  • Primera Ley: Un robot no puede hacer daño a un ser humano o, por inacción, permitir que un ser humano sufra daño alguno.
  • Segunda Ley: Un robot debe obedecer las órdenes dadas por los seres humanos, salvo si estas órdenes entrasen en conflicto con la Primera Ley.
  • Tercera Ley: Un robot debe proteger su propia existencia en la medida en que esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.

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